Alex Courant
Poeta adicto al portal
Todo el candor del cielo en rubia plata
y entre sus ropas pájaros inquietos,
y en su hosco contoneo los bocetos
de la ardiente pasión que le delata.
Oh, azúcar morena, luz mulata,
quien fuera el sabedor de tus secretos
para acallar los dichos indiscretos
que tu paso alza al vuelo en perorata.
Sé que tu alto desdén, como la pena,
de no tener tu cuerpo, fruto airoso,
acrecenta el amor en mi deseo.
Al saberte, ilegítima y ajena,
ante mis propios ojos soy celoso
y a mis ojos los cierro y aún te veo.
y entre sus ropas pájaros inquietos,
y en su hosco contoneo los bocetos
de la ardiente pasión que le delata.
Oh, azúcar morena, luz mulata,
quien fuera el sabedor de tus secretos
para acallar los dichos indiscretos
que tu paso alza al vuelo en perorata.
Sé que tu alto desdén, como la pena,
de no tener tu cuerpo, fruto airoso,
acrecenta el amor en mi deseo.
Al saberte, ilegítima y ajena,
ante mis propios ojos soy celoso
y a mis ojos los cierro y aún te veo.