Collage
Poeta recién llegado
A una Señora... de papel
Recuperado el aliento
perdido aquél día
por la puñalada que la vida
hizo que, usted, me propinara
usándola de forma cobarde
como verdugo,
ya que sabe que en peleas
anteriores (entre ella y yo)
nunca ganarme pudo.
Permítame decirle, Señora,
que sus palabras insultantes
no tuvieron para mí importancia
ante la verdad mediocre
intensa, fulminante
de saber que usted
esgrimiendo un pedazo de papel
dice que ahora es suyo él
¿Cree usted entonces
que la sociedad le da el derecho
de vituperar, ofender y tratar de humillar
a todo aquél sentimiento arrecho,
puro, sincero y humilde
que naciendo del pecho
como la flor del campo
que nadie riega,
que nadie cuida,
que nada pide
que a nadie obliga
y se ha mantenido solito
más tiempo del necesario
guardadito, escondidito aquí
en el alma mía.?
Déjeme decirle, señora,
que aunque usted decore
su casa con fotos de ambos,
aunque consigo duerma
sueña conmigo,
sigue siendo mío
¡yo me lo he ganado!
Y lo sé, no por un papel
que haya firmado
es cuestión de sentimientos,
de piel,
de ojos encontrados.
Y quédese tranquila
que no soy de esas que se meten
donde nadie las llama
ahora
sólo le pido que respete
que no presione a su suerte
porque..
él es mío desde antes de que usted firmara
y continuará siéndolo
aunque desayune a su lado
en las mañanas.
Quizás sea por esto
que de algún modo
entiendo su rabia
me pongo en su puesto y
la impotencia debe ser mucha
en los largos silencios en los cuales
él no le habla
en las miradas perdidas
en las tardes templadas,
en las noches de luna
parado en la ventana
con los ojos en cielo
¿Sabe, señora qué es lo que hace?
Busca en las estrellas
aquella que yo le regalara
hace mucho tiempo
antes de que usted firmara.
Y esa melancolía que tiene
él en la mirada
lleva mi nombre escrito
si mirara mi cara
usted vería lo mismo
desde hace mucho tiempo.
¡Malhaya sea!
antes de que usted firmara.
Por eso le digo,
le aconsejo de manera sana,
déjeme en paz, señora,
que mi amor es tan grande
que como yo no podía
hacerlo feliz, en ese momento
hace mucho tiempo,
le dije; llorando por dentro, si,
que buscara a alguien
que si pudiera hacerlo,
que se casara,
que lo intentara
que lo intentara.
Así que su papel
se lo debe,
a las circunstancias.
Lo nuestro quedó
en un espacio, latente
Trate de hacerlo feliz, señora,
no lo agobie,
resígnese al presente
no hace nada tratando de insultarme
el amor todo lo purifica,
todo lo limpia
nunca puede morirse
aunque uno quiera,
puede quedarse como dormido,
por el dolor,
por la rabia,
pero cuando despierta
se lleva barricadas
suenan tambores
y no importa más nada
y para eso sólo falta
que él y yo nos miremos a la cara.
Pero como yo solo quiero
su felicidad,
a pesar de usted,
le dejo estás líneas
desde el fondo de mi alma,
déle alegría, señora,
aligérele la carga,
trate de que me olvide, si puede,
pero no restregándole
el papel en la cara,
el es mío porque quiso
desde hace mucho tiempo
antes de usted firmara..
Así que tome consejo,
de esta
-como usted quiera llamarla.-
Deje la vulgaridad,
a él, eso lo mata
el ser dama no se compra,
se va modelando
como una pintura
con elegancia,
con pulso firme, pero, con gracia.
Me falta un tema,
uno delicado,
se trata de sábanas
de rosas,
de fresas y champaña entiende?
de cómo subimos a tocar estrellas
y bajamos luego,
despacio, muy despacio,
pensando que vimos
a Dios a la cara
Perdone, señora,
pero en eso no quiero ayudarla.
Collage
perdido aquél día
por la puñalada que la vida
hizo que, usted, me propinara
usándola de forma cobarde
como verdugo,
ya que sabe que en peleas
anteriores (entre ella y yo)
nunca ganarme pudo.
Permítame decirle, Señora,
que sus palabras insultantes
no tuvieron para mí importancia
ante la verdad mediocre
intensa, fulminante
de saber que usted
esgrimiendo un pedazo de papel
dice que ahora es suyo él
¿Cree usted entonces
que la sociedad le da el derecho
de vituperar, ofender y tratar de humillar
a todo aquél sentimiento arrecho,
puro, sincero y humilde
que naciendo del pecho
como la flor del campo
que nadie riega,
que nadie cuida,
que nada pide
que a nadie obliga
y se ha mantenido solito
más tiempo del necesario
guardadito, escondidito aquí
en el alma mía.?
Déjeme decirle, señora,
que aunque usted decore
su casa con fotos de ambos,
aunque consigo duerma
sueña conmigo,
sigue siendo mío
¡yo me lo he ganado!
Y lo sé, no por un papel
que haya firmado
es cuestión de sentimientos,
de piel,
de ojos encontrados.
Y quédese tranquila
que no soy de esas que se meten
donde nadie las llama
ahora
sólo le pido que respete
que no presione a su suerte
porque..
él es mío desde antes de que usted firmara
y continuará siéndolo
aunque desayune a su lado
en las mañanas.
Quizás sea por esto
que de algún modo
entiendo su rabia
me pongo en su puesto y
la impotencia debe ser mucha
en los largos silencios en los cuales
él no le habla
en las miradas perdidas
en las tardes templadas,
en las noches de luna
parado en la ventana
con los ojos en cielo
¿Sabe, señora qué es lo que hace?
Busca en las estrellas
aquella que yo le regalara
hace mucho tiempo
antes de que usted firmara.
Y esa melancolía que tiene
él en la mirada
lleva mi nombre escrito
si mirara mi cara
usted vería lo mismo
desde hace mucho tiempo.
¡Malhaya sea!
antes de que usted firmara.
Por eso le digo,
le aconsejo de manera sana,
déjeme en paz, señora,
que mi amor es tan grande
que como yo no podía
hacerlo feliz, en ese momento
hace mucho tiempo,
le dije; llorando por dentro, si,
que buscara a alguien
que si pudiera hacerlo,
que se casara,
que lo intentara
que lo intentara.
Así que su papel
se lo debe,
a las circunstancias.
Lo nuestro quedó
en un espacio, latente
Trate de hacerlo feliz, señora,
no lo agobie,
resígnese al presente
no hace nada tratando de insultarme
el amor todo lo purifica,
todo lo limpia
nunca puede morirse
aunque uno quiera,
puede quedarse como dormido,
por el dolor,
por la rabia,
pero cuando despierta
se lleva barricadas
suenan tambores
y no importa más nada
y para eso sólo falta
que él y yo nos miremos a la cara.
Pero como yo solo quiero
su felicidad,
a pesar de usted,
le dejo estás líneas
desde el fondo de mi alma,
déle alegría, señora,
aligérele la carga,
trate de que me olvide, si puede,
pero no restregándole
el papel en la cara,
el es mío porque quiso
desde hace mucho tiempo
antes de usted firmara..
Así que tome consejo,
de esta
-como usted quiera llamarla.-
Deje la vulgaridad,
a él, eso lo mata
el ser dama no se compra,
se va modelando
como una pintura
con elegancia,
con pulso firme, pero, con gracia.
Me falta un tema,
uno delicado,
se trata de sábanas
de rosas,
de fresas y champaña entiende?
de cómo subimos a tocar estrellas
y bajamos luego,
despacio, muy despacio,
pensando que vimos
a Dios a la cara
Perdone, señora,
pero en eso no quiero ayudarla.
Collage
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