Leonardo Velazcoaran
Poeta asiduo al portal
A veces, últimamente, pienso en ti.
Y creo que te dedico más tiempo del necesario.
Sobretodo cuando dan las diez y te busco,
dan las once y te llamo,
dan las doce y maldigo tu ausencia,
así hasta que por fin te cruzo
sean las cuatro, las cinco o las seis.
Pero eso no es lo verdaderamente importante,
lo que importa es que durante el momento,
o momentos,
en que te pienso,
irremediablemente me involucro
en unas ganas tremendas de verte de cerca,
de saberte cerca, te abrazarte y olerte y reflejarme en tu mirada.
Otras veces en cambio te desconozco,
me da miedo tenerte cerca
te veo inmersa en una soledad amarga, en una vida que no es tu vida
Por que te veo y pienso en que diablos te pasa
cuando paseo por tus axilas y después de un beso, solo recibo el sabor
de saberte vacía.
A veces últimamente
me gustaría que hablarás, aunque solo sea para decir hola, ¿que tal?
y yo con el disimulo de querer abrazarte, hola ¿cómo estás?
y los dos saber, sin decirnos nada, sin explicarnos nada, sin prometernos nada
que a veces últimamente, nos queremos cerca,
cuerpo con cuerpo, dejando fuera la maldita soledad.
Y creo que te dedico más tiempo del necesario.
Sobretodo cuando dan las diez y te busco,
dan las once y te llamo,
dan las doce y maldigo tu ausencia,
así hasta que por fin te cruzo
sean las cuatro, las cinco o las seis.
Pero eso no es lo verdaderamente importante,
lo que importa es que durante el momento,
o momentos,
en que te pienso,
irremediablemente me involucro
en unas ganas tremendas de verte de cerca,
de saberte cerca, te abrazarte y olerte y reflejarme en tu mirada.
Otras veces en cambio te desconozco,
me da miedo tenerte cerca
te veo inmersa en una soledad amarga, en una vida que no es tu vida
Por que te veo y pienso en que diablos te pasa
cuando paseo por tus axilas y después de un beso, solo recibo el sabor
de saberte vacía.
A veces últimamente
me gustaría que hablarás, aunque solo sea para decir hola, ¿que tal?
y yo con el disimulo de querer abrazarte, hola ¿cómo estás?
y los dos saber, sin decirnos nada, sin explicarnos nada, sin prometernos nada
que a veces últimamente, nos queremos cerca,
cuerpo con cuerpo, dejando fuera la maldita soledad.
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