adrianxito
Poeta recién llegado
A veces me parezco tanto a mí, que me confundo contigo
tu soledad ya no es mía y mi dolor ya no es tuyo,
ya nada de lo que vivimos tiene un pasado.
A veces me parezco tanto a ti, que me confundo con ella
mi arbitrario corazón me soborna tu amor
y tu piel me repele la tentación.
A veces me parezco tanto a nadie, que me confundo con todos
y me rio de ti y de mí, nos reímos de ellos, de todos,
de los que ya no están y de los que vendrán.
A veces me parezco tanto al amor, que el odio se enamora de mí
y me conquista en un arrebato de indiferencia y tristeza,
y tus ojos cual vil dragón me condenan al olvido.
A veces me parezco tanto a la humanidad, que me amo.
tu soledad ya no es mía y mi dolor ya no es tuyo,
ya nada de lo que vivimos tiene un pasado.
A veces me parezco tanto a ti, que me confundo con ella
mi arbitrario corazón me soborna tu amor
y tu piel me repele la tentación.
A veces me parezco tanto a nadie, que me confundo con todos
y me rio de ti y de mí, nos reímos de ellos, de todos,
de los que ya no están y de los que vendrán.
A veces me parezco tanto al amor, que el odio se enamora de mí
y me conquista en un arrebato de indiferencia y tristeza,
y tus ojos cual vil dragón me condenan al olvido.
A veces me parezco tanto a la humanidad, que me amo.