Mi corazón, que a veces se equivoca,
se empeña en conquistar tu voz ausente,
alimentando sueños sin presentes,
negándose a admitir que se disloca.
Sueña mi corazón, sueña tu boca,
cariciosa en mi piel, y sonriente.
Mi corazón, que es terco e impaciente,
quiere a tu sueño ser lo que provoca.
Quiere a tu lado ser lo que pretende,
un jardín floreciendo en una roca.
Y no quiere aceptar lo que no entiende:
que ilusorio clavel es lo que toca.
Que un nevado vergel jamás se enciende.
Y me entrega a tu amor, férvida y loca.
se empeña en conquistar tu voz ausente,
alimentando sueños sin presentes,
negándose a admitir que se disloca.
Sueña mi corazón, sueña tu boca,
cariciosa en mi piel, y sonriente.
Mi corazón, que es terco e impaciente,
quiere a tu sueño ser lo que provoca.
Quiere a tu lado ser lo que pretende,
un jardín floreciendo en una roca.
Y no quiere aceptar lo que no entiende:
que ilusorio clavel es lo que toca.
Que un nevado vergel jamás se enciende.
Y me entrega a tu amor, férvida y loca.