iadra
Poeta que considera el portal su segunda casa
A la Vida se le han caído
los dientes
de tanto que se ha golpeado
contra las aceras
buscando los dioses
que se le cayeron un día.
Desdentada, pobre
anciana loca.
Tan vieja que se ve,
tan acabada.
Se le ha caído la ilusión
de esos ojazos
donde una vez
se ahogaron carcajadas,
donde una vez nacieron
las mañanas
más esplendorosas.
Mira las arrugas
que le enmarcan la boca,
profundas e históricas.
Vida no tiene más
con qué masticarse
la rutina.
Con que moler
la dura pasta
que cocinó Destino,
con todas las sobras.
Vida se quedó sin dientes
de tanto chupársela al Mundo.