Nano Guzman
Poeta recién llegado
Una noche soñando con vos
me desperté en un beso húmedo,
apretando tu cintura en mis dedos
ceñí tu aliento y el recuerdo
eterno…
Casi volátil
nació:
Tus ojos despertando a los míos
tu perfume domando mis gestos
tu piel levemente acariciando
mi pecho desnudo, rindiendo
a tus pies mi pasado, mis intentos
de olvidar tu néctar, tu ilusorio
beso de sombras y resplandor.
Encofrado de amor en el corazón.
Una noche soñando con vos
me desperté en un colchón vacío
con los ojos secos de llorarte,
los dedos entumidos de traerte
a gatas
entre sombras
muertas.
Tus piernas bailando el tango
del adiós, mis penas cantando
tus dulzuras de fantoche
sobre cada una de mis noches
olvidadas en el cristal lloroso
del vaso que me sostiene.
Lágrimas oscuras de ron añejo
que sangran mis labios perplejos…
Una noche soñando con vos
me desperté en un beso húmedo
rodeado de tu cuerpo casi dormido,
la piel cubierta de perfume, olor
de tu piel…
de un temer.
De adiós.
Una noche soñando con vos
ya no quise despertar. Me voy
al mañana.
A gatas
a vos…
me desperté en un beso húmedo,
apretando tu cintura en mis dedos
ceñí tu aliento y el recuerdo
eterno…
Casi volátil
nació:
Tus ojos despertando a los míos
tu perfume domando mis gestos
tu piel levemente acariciando
mi pecho desnudo, rindiendo
a tus pies mi pasado, mis intentos
de olvidar tu néctar, tu ilusorio
beso de sombras y resplandor.
Encofrado de amor en el corazón.
Una noche soñando con vos
me desperté en un colchón vacío
con los ojos secos de llorarte,
los dedos entumidos de traerte
a gatas
entre sombras
muertas.
Tus piernas bailando el tango
del adiós, mis penas cantando
tus dulzuras de fantoche
sobre cada una de mis noches
olvidadas en el cristal lloroso
del vaso que me sostiene.
Lágrimas oscuras de ron añejo
que sangran mis labios perplejos…
Una noche soñando con vos
me desperté en un beso húmedo
rodeado de tu cuerpo casi dormido,
la piel cubierta de perfume, olor
de tu piel…
de un temer.
De adiós.
Una noche soñando con vos
ya no quise despertar. Me voy
al mañana.
A gatas
a vos…