Andrea Ira
Poeta asiduo al portal
En esa esquina, una alma afiebrada
de diminutas cuencas laceradas
busca cobijo a los pies del fuego
¿No escuchas sus gemidos?
Debe ser un débil soplo a las llamas
ese bebé que llora y llora
mañana sabrá disparar las armas
El frío y el olvido lo sofocan
consolándose en caminos de ida
que temprano lo destrozan
Y como sabe
que lo que menos necesitan es otra boca,
en este mundo corroído por hambre
aparta con muerte otras
¡Ay mundo que ni un día podes ser padre!
¿No has visto que tu hijo a escondidas
vive entre enfermedades,
roba las comidas
y te pide una madre?
A. Ira
de diminutas cuencas laceradas
busca cobijo a los pies del fuego
¿No escuchas sus gemidos?
Debe ser un débil soplo a las llamas
ese bebé que llora y llora
mañana sabrá disparar las armas
El frío y el olvido lo sofocan
consolándose en caminos de ida
que temprano lo destrozan
Y como sabe
que lo que menos necesitan es otra boca,
en este mundo corroído por hambre
aparta con muerte otras
¡Ay mundo que ni un día podes ser padre!
¿No has visto que tu hijo a escondidas
vive entre enfermedades,
roba las comidas
y te pide una madre?
A. Ira