• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Abandonados-.

BEN.

Poeta que considera el portal su segunda casa
Dejaron los niños sus patios abandonados

sus dialectos confusos, sus participios enamorados.

Sus estambres en álbumes deteriorados

sus secas pestañas de alegóricas desviaciones.

Dejaron los niños sus escuelas triunfantes

en decoloradas imágenes dispuestas al sacrificio,

orígenes desenvueltos en gargantas opresivas,

desfiladeros habituados a la herrumbre de los signos

ortográficos.

Interrogatorios baldíos, penumbras desusadas,

alegorías traicionadas, todo, se prosternaba ante

elementos de una religión suicida.

Dejaron los niños abandonados,

clepsidras del deseo atesorado viajando

entre galaxias y despeñaderos, hasta

la final desgracia, la muerte-.





©
 
En tu línea habitual, amigo Ben, nos dejas un poema denso, compacto, un canto dolorido a esa transitoria edad del ser humano que es la infancia. Pero en ese apenas develado itinerario hacia la muerte nos dejas también, decorado imprescindible, fabulosas imágenes, sugerencias enriquecedoras que nos llevan a ese inexcusable final de ese tránsito: la muerte o el no-ser. Un poema para reflexionar. Mis felicitaciones,
miguel
 
Dejaron los niños sus patios abandonados

sus dialectos confusos, sus participios enamorados.

Sus estambres en álbumes deteriorados

sus secas pestañas de alegóricas desviaciones.

Dejaron los niños sus escuelas triunfantes

en decoloradas imágenes dispuestas al sacrificio,

orígenes desenvueltos en gargantas opresivas,

desfiladeros habituados a la herrumbre de los signos

ortográficos.

Interrogatorios baldíos, penumbras desusadas,

alegorías traicionadas, todo, se prosternaba ante

elementos de una religión suicida.

Dejaron los niños abandonados,

clepsidras del deseo atesorado viajando

entre galaxias y despeñaderos, hasta

la final desgracia, la muerte-.





©
No es extraño tu contexto


siempre es grato leerte
 
Dejaron los niños sus patios abandonados

sus dialectos confusos, sus participios enamorados.

Sus estambres en álbumes deteriorados

sus secas pestañas de alegóricas desviaciones.

Dejaron los niños sus escuelas triunfantes

en decoloradas imágenes dispuestas al sacrificio,

orígenes desenvueltos en gargantas opresivas,

desfiladeros habituados a la herrumbre de los signos

ortográficos.

Interrogatorios baldíos, penumbras desusadas,

alegorías traicionadas, todo, se prosternaba ante

elementos de una religión suicida.

Dejaron los niños abandonados,

clepsidras del deseo atesorado viajando

entre galaxias y despeñaderos, hasta

la final desgracia, la muerte-.





©

Bellas sugerencias en ese itinerario del ser humano, queda la solución imprescindible para
que aquella compactación infantil sea aun desvelo de necesidad. me gustó. saludos
amables de luzyabsenta
 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba