Jon
Bloguero
Todavía en la distancia, me alumbra
el sendero que has dejado firmado a través de
las huellas de tu modo de ser cual perdura,
cuya conducta es la fragancia
que impregna en cada sitio
y aún en la lejanía el céfiro es testigo
del aroma que desprende.
La distancia no es obstáculo,
el camino uno solo,
mi reloj me grita:
que ¡Hay tiempo!
Pesquisa y sigue buscándola
entre las maniobras que a dejado
marcado ese corazón.
Eleva la mirada corre y alcanza este anhelo
dice mí corazón en voz susurrante:
la cordialidad en ella lo exige,
aunque el vuelo es extenso,
abate todo óbice,
a veces las palabras o textos sobran
cuando se fija solamente
en sus ojos de elementos..
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