Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
Esto no es lo de nosotros
esto es lo que ella y yo temimos siempre
el silencio es tan grande
en tan temible espacio,
son ecos que no vuelven
en el acantilado de su partida.
Se fue de tantas formas diferentes
que encuentro una nueva cada mañana,
de tantas formas me quede
que ya no sé como esconderme,
busco en las esquinas de las ventanas
algo que no se vio
o algo que quizás quedo,
y termino escondido tras los picaportes
soñando con sus ojos ausentes.
Que cobardía encubrirme
detrás de las hojas en blanco
temiendo a la pluma para decir todo
sin decir tanto,
no se atenuar las palabras
para que no duelan tanto,
son ecos que no vuelven
en este callejón sin salida.
Canción de amor quiero escribir en un soneto
para que la seduzca de lejos,
para que derrita la roca con su acústica
para que despeje la niebla que la esconde
para que habrá las aguas
que me tragaron de repente,
bendita pluma
de verdad dócil
y mentira escondida
aléjame de las hojas blancas
y permite que yo le escriba.
Sabes dibujar mi amor
aún sin tinta,
sabes describir sus ojos
cuando los necesito,
sabes de memoria su silueta
su risa eterna
y su calma infinita,
has que vuelva su eco
desde los acantilados
y que responda a mi voz
con sus campanas.
esto es lo que ella y yo temimos siempre
el silencio es tan grande
en tan temible espacio,
son ecos que no vuelven
en el acantilado de su partida.
Se fue de tantas formas diferentes
que encuentro una nueva cada mañana,
de tantas formas me quede
que ya no sé como esconderme,
busco en las esquinas de las ventanas
algo que no se vio
o algo que quizás quedo,
y termino escondido tras los picaportes
soñando con sus ojos ausentes.
Que cobardía encubrirme
detrás de las hojas en blanco
temiendo a la pluma para decir todo
sin decir tanto,
no se atenuar las palabras
para que no duelan tanto,
son ecos que no vuelven
en este callejón sin salida.
Canción de amor quiero escribir en un soneto
para que la seduzca de lejos,
para que derrita la roca con su acústica
para que despeje la niebla que la esconde
para que habrá las aguas
que me tragaron de repente,
bendita pluma
de verdad dócil
y mentira escondida
aléjame de las hojas blancas
y permite que yo le escriba.
Sabes dibujar mi amor
aún sin tinta,
sabes describir sus ojos
cuando los necesito,
sabes de memoria su silueta
su risa eterna
y su calma infinita,
has que vuelva su eco
desde los acantilados
y que responda a mi voz
con sus campanas.
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