Alquimista del amor
Poeta recién llegado
Acariciando las estrellas
El sentimiento más grande nació en mi pecho
cuando mi cuerpo reposaba en tu lecho,
que tan malo es ahora
que no estoy al lado de tu piel,
me mata la demora
Ve mis ojos y te darás cuenta
que te amo, y que siempre te he amado,
se que he ganado mucho al tenerte
pero la espera me duele
al no poder protegerte.
He estado muy pendiente de los motivos
de esta dicha en desdicha
y no se que me encontrare al final del camino
pero siempre tratare de estar contigo
para cumplir mi destino.
Empecemos nuestra historia
de final feliz,
porque desde ahora
de buenos recuerdos
llenare nuestra memoria.
Ve bien yo te ofrezco el mundo
en este corazón sin rumbo,
siento mucho aquellas veces que has despertado
y no me has visto a tu lado
tu cuerpo es mi cuerpo, tu sed es la mía
mi razón sin ti no es nada,
y mucho menos mi poesía
cuyos versos te dedicare toda mi vida.
Arrodillémonos y lloremos juntos
para que se valla toda la tristeza
y mas nunca llorar.
hoy tengo un motivo para ganar
¿y como no tenerlo?
si te comencé a amar
con el corazón abierto
sin importarme si me hieres
o si me dejas muerto
Sin ti soy un ciego
y me niego a apagar este fuego
tan grande, tan eterno
te pido con un grito, mi doncella,
¡déjame seguir acariciando las estrellas!
El sentimiento más grande nació en mi pecho
cuando mi cuerpo reposaba en tu lecho,
que tan malo es ahora
que no estoy al lado de tu piel,
me mata la demora
Ve mis ojos y te darás cuenta
que te amo, y que siempre te he amado,
se que he ganado mucho al tenerte
pero la espera me duele
al no poder protegerte.
He estado muy pendiente de los motivos
de esta dicha en desdicha
y no se que me encontrare al final del camino
pero siempre tratare de estar contigo
para cumplir mi destino.
Empecemos nuestra historia
de final feliz,
porque desde ahora
de buenos recuerdos
llenare nuestra memoria.
Ve bien yo te ofrezco el mundo
en este corazón sin rumbo,
siento mucho aquellas veces que has despertado
y no me has visto a tu lado
tu cuerpo es mi cuerpo, tu sed es la mía
mi razón sin ti no es nada,
y mucho menos mi poesía
cuyos versos te dedicare toda mi vida.
Arrodillémonos y lloremos juntos
para que se valla toda la tristeza
y mas nunca llorar.
hoy tengo un motivo para ganar
¿y como no tenerlo?
si te comencé a amar
con el corazón abierto
sin importarme si me hieres
o si me dejas muerto
Sin ti soy un ciego
y me niego a apagar este fuego
tan grande, tan eterno
te pido con un grito, mi doncella,
¡déjame seguir acariciando las estrellas!