rauloscar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Acaso piensas que esta sed
que nos ahoga.
Es del agua que nos bebimos
al encuentro de noches fatigadas
radiantes de orgullo.
¡No ves que no hay nadie!
que somos nosotros
esa sombras que avanza
y sonríe su tertulia de aquelarre
en la sospecha de sospecharnos
hasta hacernos lagrima.
No ves que los puñales
están en nuestras manos.
Hirientes de palabras
se nos sangran los labios
y nos nacemos a esta sed
en la cual nos ahogamos.
que nos ahoga.
Es del agua que nos bebimos
al encuentro de noches fatigadas
radiantes de orgullo.
¡No ves que no hay nadie!
que somos nosotros
esa sombras que avanza
y sonríe su tertulia de aquelarre
en la sospecha de sospecharnos
hasta hacernos lagrima.
No ves que los puñales
están en nuestras manos.
Hirientes de palabras
se nos sangran los labios
y nos nacemos a esta sed
en la cual nos ahogamos.