Roman Vieira
El cuervo rojo que te observa en silencio.
Acerca de lo ya perdido.
Quisiera abrir los ojos y verte de nuevo,
contenta, envuelta entre las sábanas,
ahí, conmigo y nadie más.
contenta, envuelta entre las sábanas,
ahí, conmigo y nadie más.
Daría entonces media vida a ti por un segundo,
por la brevedad de un beso y un final,
por el momento adecuado para todo.
por la brevedad de un beso y un final,
por el momento adecuado para todo.
Y sin embargo no puedo,
no puedo volver el tiempo y encontrarte,
perderme en la agonía de tus brazos.
no puedo volver el tiempo y encontrarte,
perderme en la agonía de tus brazos.
(Morir en ti, desfallecerme un poco)
Pero puedo, desde luego, lamentarme,
romperme los brazos contra un muro,
volverme tan ligero como inexistente.
romperme los brazos contra un muro,
volverme tan ligero como inexistente.
(¿Y si dijera que te amo?)
Habrías de saber entonces cuánto importas,
cuánto duele la distancia de un corazón sin otro,
cómo se puede morir en vida, sin ti, sin nada tuyo.
cuánto duele la distancia de un corazón sin otro,
cómo se puede morir en vida, sin ti, sin nada tuyo.
Y podría morderme los labios y no decir tu nombre,
quemar mis manos para no escribirlo en estas hojas,
pero al final siempre volvería mi latido a mencionarte.
quemar mis manos para no escribirlo en estas hojas,
pero al final siempre volvería mi latido a mencionarte.
(Y es que te amo tanto a pesar del tiempo...)
Quisiera entonces extinguirme,
volver a nacer en otro instante,
comenzar, volver de nuevo y arreglarlo.
volver a nacer en otro instante,
comenzar, volver de nuevo y arreglarlo.
Y si pudiese verte de nuevo sin amarte
no estarían entonces las penas atadas a mis pies
ni mis manos aferradas en la mente a tu recuerdo.
no estarían entonces las penas atadas a mis pies
ni mis manos aferradas en la mente a tu recuerdo.
Diré entonces que te amo como nunca y como siempre,
con el corazón expuesto y los días entrelazados,
con el profundo amor inextinguible de un amanteverdadero.
con el corazón expuesto y los días entrelazados,
con el profundo amor inextinguible de un amanteverdadero.
(
)
Moriré, moriré de envidia porque soy humano,
porque te amo demasiado y no te tengo,
porque es ya la hora de aceptarlo,
porque tú no volverás si yo me quejo.
porque te amo demasiado y no te tengo,
porque es ya la hora de aceptarlo,
porque tú no volverás si yo me quejo.
(Y yo te hube amando tanto y tanto
)
Y lo sé, es ahora cuando al fin lo entiendo
y de verdad lo siento, de verdad lo siento tanto.
y de verdad lo siento, de verdad lo siento tanto.
-Acerca de lo ya perdido-
Última edición por un moderador: