Marah
Poeta que considera el portal su segunda casa
Agora que muy bien llego a sentirme
en Alfa: la que ignora siempre a Omega
al canto del buen tórtolo que llega
a darme su calor y a bendecirme.
Se empeña Soledad en destruirme
y un duro golpe arroja a mi colega
dejándome de vista casi ciega
¡Qué mala la señora al abatirme!
Agora ya no puedo en la distancia
palpar la dulce estampa de aquel duende
¡Qué ingrávida dejóme su asonancia!
Por eso cada día mi alma aprende:
cuán niega al acimut la circunstancia
razón por la que el dial mío hoy se prende
a la primera instancia!_
Disfrute de las uvas su fragancia
en el instante mismo que esta pende
Mariluz Reyes Fernández
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