Lery
Poeta recién llegado
Caminando por el sendero
De una vida sin compañía
Dando traspiés,
Hiriéndome la piel.
No había más que
Lo que conocía,
No sentía más allá
Que el frio,
Y el vacio.
Mis pies hundiéndose
En el fango,
Salpicando
Manchando mi alma,
Oscureciendo mi corazón.
No había flores
O colores,
No existían las risas
O caricias,
Tan solo la tierra
Y el cielo...
Tan solo un camino áspero
Corroído.
Con la mirada al piso
Y ya sin lágrimas,
Mi ser se quebró y
Mi cuerpo desfalleció
No podía seguir
Tan seca como estaba,
Alzando la vista al cielo
Esperando ver una estrella
Encontré el cielo más oscuro,
Desolada mi alma me abandonaba.
Una gota cayendo en mi mejilla
Y mil más bañándome la piel
Y Con ella,
Una mano,
Un rostro
Tu venias de frente a mi
Sonriendo,
Con la mano extendida
Y las alas abiertas,
Me tomaste en brazos
Me llevaste a lo alto,
Mostrándome,
Guiándome,
Llevándome allá
Donde los colores existían
Y los sonidos zumbaban,
Donde las caricias se sentían
Y las risas llenaban el aire húmedo.
Eras tú quien venía a acompañarme,
A sacarme de esa sequia
En que me encontraba,
Cual lluvia en el desierto
Cual sol a las flores
Y aire al cuerpo
Me llenaste,
Me completaste,
Me hiciste tuya
Acompáñame me pediste
Y desde ese momento
No soy solo de mí,
Acompáñame te pido ahora
A un sueño,
A un mundo,
A un cuerpo,
A un latido,
Acompáñame
A amarnos.
De una vida sin compañía
Dando traspiés,
Hiriéndome la piel.
No había más que
Lo que conocía,
No sentía más allá
Que el frio,
Y el vacio.
Mis pies hundiéndose
En el fango,
Salpicando
Manchando mi alma,
Oscureciendo mi corazón.
No había flores
O colores,
No existían las risas
O caricias,
Tan solo la tierra
Y el cielo...
Tan solo un camino áspero
Corroído.
Con la mirada al piso
Y ya sin lágrimas,
Mi ser se quebró y
Mi cuerpo desfalleció
No podía seguir
Tan seca como estaba,
Alzando la vista al cielo
Esperando ver una estrella
Encontré el cielo más oscuro,
Desolada mi alma me abandonaba.
Una gota cayendo en mi mejilla
Y mil más bañándome la piel
Y Con ella,
Una mano,
Un rostro
Tu venias de frente a mi
Sonriendo,
Con la mano extendida
Y las alas abiertas,
Me tomaste en brazos
Me llevaste a lo alto,
Mostrándome,
Guiándome,
Llevándome allá
Donde los colores existían
Y los sonidos zumbaban,
Donde las caricias se sentían
Y las risas llenaban el aire húmedo.
Eras tú quien venía a acompañarme,
A sacarme de esa sequia
En que me encontraba,
Cual lluvia en el desierto
Cual sol a las flores
Y aire al cuerpo
Me llenaste,
Me completaste,
Me hiciste tuya
Acompáñame me pediste
Y desde ese momento
No soy solo de mí,
Acompáñame te pido ahora
A un sueño,
A un mundo,
A un cuerpo,
A un latido,
Acompáñame
A amarnos.