ADEXFI
Poeta adicto al portal
Singulares y extravagantes vicisitudes
y sucesos adversos con sabor amargo y melancólico.
Esa era su vida. De repente
bajo la luna lujo de sus noches
su ondina caminaba en silencio.
Y al verla se sintió ¡Hechizado!
Y ya pensaba con mucha rapidez,
con mucha desesperación.
Vivimos en una sociedad sociedad brillante
y despreocupada a ritmo de salsa, cumbia y bachata.
Le mira con su mirada flotante
rodeando magicamente su entorno
en el claroscuro de la noche.
Se sintió de repente ¡Encantado!
Una noche de resplandeciente
hermosura -¿hacia donde vas? - preguntó.
“en dirección opuesta a la tuya” seguramente, pensó él
Pero cuando ella le señaló
hacia donde iba, le dijo: acompáñame,
y él la acompañó.
Porque, parecía como si le doliera,
cada paso que ella daba, en otra dirección,
por ese brillo único de su ser...
y se sintió súbitamente ¡Fascinado!
y sucesos adversos con sabor amargo y melancólico.
Esa era su vida. De repente
bajo la luna lujo de sus noches
su ondina caminaba en silencio.
Y al verla se sintió ¡Hechizado!
Y ya pensaba con mucha rapidez,
con mucha desesperación.
Vivimos en una sociedad sociedad brillante
y despreocupada a ritmo de salsa, cumbia y bachata.
Le mira con su mirada flotante
rodeando magicamente su entorno
en el claroscuro de la noche.
Se sintió de repente ¡Encantado!
Una noche de resplandeciente
hermosura -¿hacia donde vas? - preguntó.
“en dirección opuesta a la tuya” seguramente, pensó él
Pero cuando ella le señaló
hacia donde iba, le dijo: acompáñame,
y él la acompañó.
Porque, parecía como si le doliera,
cada paso que ella daba, en otra dirección,
por ese brillo único de su ser...
y se sintió súbitamente ¡Fascinado!
Última edición: