Camy
Camelia Miranda
No tardes, frota con tenor
el lúpulo de las lágrimas
y recrea con tu sangre,
el ardor que supura de las lunas.
Descubre con manos altruistas
las sombras enquistadas
y venera sin freno,
las esquirlas de cada pliegue de la noche.
Quebranta el límite de las sábanas
y exhorta al pudor que exhala
desde el techo de tantos silencios guardados.
Sé un carcelero de alcoholes prófugos, sin cerrojos
y confiérele a los eslabones,
tu delirio como punta de lanza.
¡No tardes!
y esboza con tus letras lúcidas
el vergel de una poniente,
de las voces de los árboles,
de la bruma sobre el río
y el murmullo de tu viento acorazado.
Enero 28, 2020