maxmaniaco
Poeta asiduo al portal
Cómo es posible que la voz del silencio
no acaricie la dulzura de tus pasos
si el aroma de tu silueta
estremece la cordura de mis versos.
La terrible dicha se niega a venir
si tú no me regalas un par de suspiros
las sombras de este mundo se han cansado de ignorarme
y ahora sólo me queda el recuerdo de lo que no fue
tantas
pero tantas ninfas asesinas de sueños
que mi corazón mutilado ya no quiere ver la luz.
La brisa del verano
se ha vuelto una bofetada de realidad
y la lealtad que nos juramos
tambalea herida de muerte.
Un beso tras otro se clava en mi tu imagen
y amarradas la fe y la esperanza
fallecen las hadas en invierno.
Cómo llegué a ser tu esclavo.
Cómo mis huesos tu fogata.
Cómo, dime cómo permití que tú jugaras
a la cuerda con mis sesos.
no acaricie la dulzura de tus pasos
si el aroma de tu silueta
estremece la cordura de mis versos.
La terrible dicha se niega a venir
si tú no me regalas un par de suspiros
las sombras de este mundo se han cansado de ignorarme
y ahora sólo me queda el recuerdo de lo que no fue
tantas
pero tantas ninfas asesinas de sueños
que mi corazón mutilado ya no quiere ver la luz.
La brisa del verano
se ha vuelto una bofetada de realidad
y la lealtad que nos juramos
tambalea herida de muerte.
Un beso tras otro se clava en mi tu imagen
y amarradas la fe y la esperanza
fallecen las hadas en invierno.
Cómo llegué a ser tu esclavo.
Cómo mis huesos tu fogata.
Cómo, dime cómo permití que tú jugaras
a la cuerda con mis sesos.