Acre y oro... ¿lo entiendes?

Lord Vélfragor

Poeta adicto al portal
Rítmico movimiento,
acompasado y tranquilo,
que rompe la llanura,
con los cristales dorados,
con la gracia benigna...

Niebla pasajera,
de razones locas,
con la pérdida de memoria,
que no será suficiente,
para olvidar... tú paso... el mío...

Mariposa alada,
que surca la noche,
con la miserable sonrisa,
con la pérdida total de luz,
que confunde mi mano con bendición...

¡Púdranse al sol los infernales!
que al fin y al cabo,
¿Me interesa siquiera un poco?
¡Vive, muere, llora, revuélcate!
eso te hará digno del cielo,
mas no de mi...

El gusano de seda,
que pierde la vida,
dejando belleza en el telar,
así mismo tú serás,
el que pierda la vida,
para engrandecer la obra...

¡Música maestra!
que aplaque los deseos,
que apacigüe a la bestia,
ha despertado con arrullos de noche,
para devorar hasta tus huesos...

Frívola sonrisa,
Alquitrán y tabaco,
con fétida presencia,
el perfume de la muerte,
abrigo largo de pieles...

¡Ah dulce y excitante!
entre cascabeles,
entre áspid... tu la reina...
con los colmillos largos,
y tu lengua jugosa...

Riña la nostalgia,
con el odio profundo,
que ya es divertido,
el solo hecho de verlos vivir,
el solo hecho de saberlos míos...

Brujería antigua,
que revele mi rostro,
con la faz nueva,
que ha robado tus fantasías,
que ha robado tus latidos,

¿Acaso tu cuerpo no me desea?
si a gritos el círculo cierra,
como tus piernas lo harán en mi cintura,
mientras esté dentro de tu ser...

Calaveras enmohecidas,
que señalen con el pulgar el camino,
a Avalón... a Shangri-La...
ambos son pobres... son nada...
sin aquellos que los hicieron grandes...
¡Ella y yo! ¡Alpha y Omega!

Cadenas colgadas,
con la guadaña que sirva,
para cortar sus gargantas,
para acompañar sus baladas,
en el laúd, con el violín,
ambos son mis favoritos...

Entre llamas, entre seda,
entre pieles o fango,
seré siempre quien soy,
y ¿tu? ¿sabrás lo que eres?

Vestigios gloriosos,
que dejo en tus trastes rotos,
que soplo en tus viejos huesos,
para que revivas el invierno,
despiertes en primavera...

Porque mi verano será ardiente...
pasional y entregado...
oscuro... pero entregado...
a ella... mariposa cristalina...

Sella pues el pacto,
solo con tu líquido vital,
no aceptaré otra cosa,
ahora piérdete... o ámame...

Cabeza perdida,
Con los cuernos limados,
Lengua sedienta,
Que invoque el consuelo,
De la banderilla en el cuello...

Fuera de tranquilidad,
No es así de sencillo
No es así de simple...

¿Acaso no has comprendido?
Las telarañas confusas,
Los hambrientos sucesos,
Que nunca podrás sacudir de ti,
Para perderte en abismos propensos,
A la guerra... a la sangre...

Como prángana aburrida,
Dejando la mortífera batalla,
Que es en verdad la vida misma,
Ahí donde estoy yo... y estaré por siempre...
Con las manos cubiertas de ella,
Devorando corazones,
entre doncellas y sabios

Este es mi reino...

Sigue camino... corre...
pero a algún lugar has de llegar,
y en ese lugar...

¡Me volverás a encontrar!
Azúcar y miel,
muerte e Hiel
Mi firma... tu deseo...

L.V.

 
Lord Vélfragor;2118528 dijo:
Rítmico movimiento,
acompasado y tranquilo,
que rompe la llanura,
con los cristales dorados,
con la gracia benigna...

Niebla pasajera,
de razones locas,
con la pérdida de memoria,
que no será suficiente,
para olvidar... tú paso... el mío...

Mariposa alada,
que surca la noche,
con la miserable sonrisa,
con la pérdida total de luz,
que confunde mi mano con bendición...

¡Púdranse al sol los infernales!
que al fin y al cabo,
¿Me interesa siquiera un poco?
¡Vive, muere, llora, revuélcate!
eso te hará digno del cielo,
mas no de mi...

El gusano de seda,
que pierde la vida,
dejando belleza en el telar,
así mismo tú serás,
el que pierda la vida,
para engrandecer la obra...

¡Música maestra!
que aplaque los deseos,
que apacigüe a la bestia,
ha despertado con arrullos de noche,
para devorar hasta tus huesos...

Frívola sonrisa,
Alquitrán y tabaco,
con fétida presencia,
el perfume de la muerte,
abrigo largo de pieles...

¡Ah dulce y excitante!
entre cascabeles,
entre áspid... tu la reina...
con los colmillos largos,
y tu lengua jugosa...

Riña la nostalgia,
con el odio profundo,
que ya es divertido,
el solo hecho de verlos vivir,
el solo hecho de saberlos míos...

Brujería antigua,
que revele mi rostro,
con la faz nueva,
que ha robado tus fantasías,
que ha robado tus latidos,

¿Acaso tu cuerpo no me desea?
si a gritos el círculo cierra,
como tus piernas lo harán en mi cintura,
mientras esté dentro de tu ser...

Calaveras enmohecidas,
que señalen con el pulgar el camino,
a Avalón... a Shangri-La...
ambos son pobres... son nada...
sin aquellos que los hicieron grandes...
¡Ella y yo! ¡Alpha y Omega!

Cadenas colgadas,
con la guadaña que sirva,
para cortar sus gargantas,
para acompañar sus baladas,
en el laúd, con el violín,
ambos son mis favoritos...

Entre llamas, entre seda,
entre pieles o fango,
seré siempre quien soy,
y ¿tu? ¿sabrás lo que eres?

Vestigios gloriosos,
que dejo en tus trastes rotos,
que soplo en tus viejos huesos,
para que revivas el invierno,
despiertes en primavera...

Porque mi verano será ardiente...
pasional y entregado...
oscuro... pero entregado...
a ella... mariposa cristalina...

Sella pues el pacto,
solo con tu líquido vital,
no aceptaré otra cosa,
ahora piérdete... o ámame...

Cabeza perdida,
Con los cuernos limados,
Lengua sedienta,
Que invoque el consuelo,
De la banderilla en el cuello...

Fuera de tranquilidad,
No es así de sencillo
No es así de simple...

¿Acaso no has comprendido?
Las telarañas confusas,
Los hambrientos sucesos,
Que nunca podrás sacudir de ti,
Para perderte en abismos propensos,
A la guerra... a la sangre...

Como prángana aburrida,
Dejando la mortífera batalla,
Que es en verdad la vida misma,
Ahí donde estoy yo... y estaré por siempre...
Con las manos cubiertas de ella,
Devorando corazones,
entre doncellas y sabios

Este es mi reino...

Sigue camino... corre...
pero a algún lugar has de llegar,
y en ese lugar...

¡Me volverás a encontrar!
Azúcar y miel,
muerte e Hiel
Mi firma... tu deseo...

L.V.



...Mi firma... tu deseo...

Ojala que deje de ser firma.

Tremendo y hermoso. Saludos.
 
Rítmico movimiento,
acompasado y tranquilo,
que rompe la llanura,
con los cristales dorados,
con la gracia benigna...


Niebla pasajera,
de razones locas,
con la pérdida de memoria,
que no será suficiente,
para olvidar... tú paso... el mío...

Mariposa alada,
que surca la noche,
con la miserable sonrisa,
con la pérdida total de luz,
que confunde mi mano con bendición...

¡Púdranse al sol los infernales!
que al fin y al cabo,
¿Me interesa siquiera un poco?
¡Vive, muere, llora, revuélcate!
eso te hará digno del cielo,
mas no de mi...

El gusano de seda,
que pierde la vida,
dejando belleza en el telar,
así mismo tú serás,
el que pierda la vida,
para engrandecer la obra...

¡Música maestra!
que aplaque los deseos,
que apacigüe a la bestia,
ha despertado con arrullos de noche,
para devorar hasta tus huesos...

Frívola sonrisa,
Alquitrán y tabaco,
con fétida presencia,
el perfume de la muerte,
abrigo largo de pieles...

¡Ah dulce y excitante!
entre cascabeles,
entre áspid... tu la reina...
con los colmillos largos,
y tu lengua jugosa...

Riña la nostalgia,
con el odio profundo,
que ya es divertido,
el solo hecho de verlos vivir,
el solo hecho de saberlos míos...

Brujería antigua,
que revele mi rostro,
con la faz nueva,
que ha robado tus fantasías,
que ha robado tus latidos,

¿Acaso tu cuerpo no me desea?
si a gritos el círculo cierra,
como tus piernas lo harán en mi cintura,
mientras esté dentro de tu ser...

Calaveras enmohecidas,
que señalen con el pulgar el camino,
a Avalón... a Shangri-La...
ambos son pobres... son nada...
sin aquellos que los hicieron grandes...
¡Ella y yo! ¡Alpha y Omega!

Cadenas colgadas,
con la guadaña que sirva,
para cortar sus gargantas,
para acompañar sus baladas,
en el laúd, con el violín,
ambos son mis favoritos...

Entre llamas, entre seda,
entre pieles o fango,
seré siempre quien soy,
y ¿tu? ¿sabrás lo que eres?

Vestigios gloriosos,
que dejo en tus trastes rotos,
que soplo en tus viejos huesos,
para que revivas el invierno,
despiertes en primavera...

Porque mi verano será ardiente...
pasional y entregado...
oscuro... pero entregado...
a ella... mariposa cristalina...

Sella pues el pacto,
solo con tu líquido vital,
no aceptaré otra cosa,
ahora piérdete... o ámame...

Cabeza perdida,
Con los cuernos limados,
Lengua sedienta,
Que invoque el consuelo,
De la banderilla en el cuello...

Fuera de tranquilidad,
No es así de sencillo
No es así de simple...

¿Acaso no has comprendido?
Las telarañas confusas,
Los hambrientos sucesos,
Que nunca podrás sacudir de ti,
Para perderte en abismos propensos,
A la guerra... a la sangre...

Como prángana aburrida,
Dejando la mortífera batalla,
Que es en verdad la vida misma,
Ahí donde estoy yo... y estaré por siempre...
Con las manos cubiertas de ella,
Devorando corazones,
entre doncellas y sabios

Este es mi reino...

Sigue camino... corre...
pero a algún lugar has de llegar,
y en ese lugar...

¡Me volverás a encontrar!
Azúcar y miel,
muerte e Hiel
Mi firma... tu deseo...

L.V.

Apuesta en ese empape delirante del deseo.
es la firma mientras se mueren los dientes de
esas formas que no comprenden. excelente.
saludos amables de luzyabsenta
 

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