Acromía.
Se desaparecieron los
colores.
Y todo se puso negro...
Ya no hay más azul cielo,
ni azul mar, ni el libre arcoiris.
Se fueron los verdes tonos
de la floresta, los tiernos,
los más oscuros, los musgos
y las color verdolagas.
El corazón se tiñó de negro
como mi suerte, así negro
ella se vestía bailando tango,
reía sin compasión.
El rojo dorado del sol y
algunas veces amarillo
intenso a desaparecido.
El plateado de la luna
también a sucumbido,
las auroras boreales ya
no tienen razón ni las
estrellas.
Ni el son colorido de la
música, del danzón, la
salsa y el forró. Ahora,
reina la acromía.
Dr. Augusto Morales Velásquez.
Se desaparecieron los
colores.
Y todo se puso negro...
Ya no hay más azul cielo,
ni azul mar, ni el libre arcoiris.
Se fueron los verdes tonos
de la floresta, los tiernos,
los más oscuros, los musgos
y las color verdolagas.
El corazón se tiñó de negro
como mi suerte, así negro
ella se vestía bailando tango,
reía sin compasión.
El rojo dorado del sol y
algunas veces amarillo
intenso a desaparecido.
El plateado de la luna
también a sucumbido,
las auroras boreales ya
no tienen razón ni las
estrellas.
Ni el son colorido de la
música, del danzón, la
salsa y el forró. Ahora,
reina la acromía.
Dr. Augusto Morales Velásquez.