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Christian
Además de vos, Inés,
siempre
aparece desde el mismísimo ningúnlado
esa infelicidad pasajera
haciendo escala en las felicidades momentáneas.
Se quita la ropa de ayer,
como vos pero sin gracia,
como vos, desde hace apenas
algunos años luz de oscuridad sin prisa.
Pero además de vos, Inés,
diré que por suerte o por desgracia
hay suertes que sortean le esperanza
hay esperas que no son una quimera,
y no hay nada que aparezca como vos.
Sin embargo la mirada
de años de estar ciego
hace más sutiles
esas lecturas por arriba
que uno hace del silencio.
El invierno es apenas
una cálida caricia sin estribos,
vos sabés, Inés,
que el frío es otra cosa,
y a sabiendas igual
uno se abriga, tiembla,
se acurruca.
No te olvides, no hay olvido,
tan sólo diminutas inconsciencias,
y además de vos,
ninguna es tan importante.
Además de vos, Inés,
la felicidad también es una tumba.
siempre
aparece desde el mismísimo ningúnlado
esa infelicidad pasajera
haciendo escala en las felicidades momentáneas.
Se quita la ropa de ayer,
como vos pero sin gracia,
como vos, desde hace apenas
algunos años luz de oscuridad sin prisa.
Pero además de vos, Inés,
diré que por suerte o por desgracia
hay suertes que sortean le esperanza
hay esperas que no son una quimera,
y no hay nada que aparezca como vos.
Sin embargo la mirada
de años de estar ciego
hace más sutiles
esas lecturas por arriba
que uno hace del silencio.
El invierno es apenas
una cálida caricia sin estribos,
vos sabés, Inés,
que el frío es otra cosa,
y a sabiendas igual
uno se abriga, tiembla,
se acurruca.
No te olvides, no hay olvido,
tan sólo diminutas inconsciencias,
y además de vos,
ninguna es tan importante.
Además de vos, Inés,
la felicidad también es una tumba.