Xiada
Poeta recién llegado
Se acerca la hora de partir,
las flores se escapan de las manos,
ya he visto la belleza
que me inundó el corazón,
en el que nació un rocío tierno, suave.
Ya lloré por la vida,
por la intensidad,
por las fragancias,
por el sentir.
Y ahora me voy
suaviño suaviño,
cojo el abrigo y no me despido,
despacio despacio,
huyendo otra vez.
LLevame en el corazón
si te acuerdas, cuando me vaya.
Tengo muchas cuerdas tirantes en el cuerpo
pero son hilos finos.
Se nace y se muere
todos lo saben,
la vida es muerte
pronto pasará y todo seguirá,
la Tierra girará,
el Sol saldrá y se pondrá,
mi viento seguirá soplando
y absolutamente nada cambiará.
las flores se escapan de las manos,
ya he visto la belleza
que me inundó el corazón,
en el que nació un rocío tierno, suave.
Ya lloré por la vida,
por la intensidad,
por las fragancias,
por el sentir.
Y ahora me voy
suaviño suaviño,
cojo el abrigo y no me despido,
despacio despacio,
huyendo otra vez.
LLevame en el corazón
si te acuerdas, cuando me vaya.
Tengo muchas cuerdas tirantes en el cuerpo
pero son hilos finos.
Se nace y se muere
todos lo saben,
la vida es muerte
pronto pasará y todo seguirá,
la Tierra girará,
el Sol saldrá y se pondrá,
mi viento seguirá soplando
y absolutamente nada cambiará.
