geraldine_luna
Poeta recién llegado
Escucho su voz a lo lejos,
diciendome palabras que en sus labios
suenan bellas,
pero si otra boca las pronunciara,
no significarian nada,
pues solo en la suya
me estremecen el cuerpo.
La melodía de su voz es capaz
de cambiar mi más firme convicción
y convertirla en una idea insegura
e incierta que vaga en mi mente.
Me congelo y paralizo con
el fuego que irradian sus ojos,
y el roce de sus manos me incendia la piel.
Si la noche nos bendijiese
con su eterno manto de oscuridad
para volvernos dos amantes
con su solo deseo,
y el día iluminara
nuestros ojos envenenados,
intoxicados de pasión
y tortura por resistirnos,
resistir la tentación
de no volver a equivocarnos
y de no volver a desearnos.
Será mejor ocultar
el brillo de nuestros ojos,
el rubor de nuestras mejillas
y el temblor de nuestros cuerpos.
Enfriar la mente
y dejarnos el uno al otro,
y no volver a equivocarnos,
no volver a desearnos.
Olvidarme y ya no oir su voz a lo lejos,
ni diferenciar sus palabras de las de otros,
no estremecerme cuando cruzamos miradas,
y no derramar lágrimas cuando le diga adiós...
diciendome palabras que en sus labios
suenan bellas,
pero si otra boca las pronunciara,
no significarian nada,
pues solo en la suya
me estremecen el cuerpo.
La melodía de su voz es capaz
de cambiar mi más firme convicción
y convertirla en una idea insegura
e incierta que vaga en mi mente.
Me congelo y paralizo con
el fuego que irradian sus ojos,
y el roce de sus manos me incendia la piel.
Si la noche nos bendijiese
con su eterno manto de oscuridad
para volvernos dos amantes
con su solo deseo,
y el día iluminara
nuestros ojos envenenados,
intoxicados de pasión
y tortura por resistirnos,
resistir la tentación
de no volver a equivocarnos
y de no volver a desearnos.
Será mejor ocultar
el brillo de nuestros ojos,
el rubor de nuestras mejillas
y el temblor de nuestros cuerpos.
Enfriar la mente
y dejarnos el uno al otro,
y no volver a equivocarnos,
no volver a desearnos.
Olvidarme y ya no oir su voz a lo lejos,
ni diferenciar sus palabras de las de otros,
no estremecerme cuando cruzamos miradas,
y no derramar lágrimas cuando le diga adiós...