En aquellos fulgores.
(Adiós... paloma mía.)
Adiós paloma mía
que amaste mis laureles,
cantando alegremente
te vio mi corazón.
Agitabas la vida
con tus ojos azules
colmados de ilusión.
Y en mi tu amor latía
maravillosamente
que me broto una fuente
de amor y de pasión.
Yo nunca había sentido
amar con tanta fuerza
ni había jamás amado
con tanto frenesí.
Me gusta lo que siento
cuando te siento inmersa
con esa sed intensa
de vivir junto a mi.
Yo nunca habia pensado
en el color amado
de un beso carmesí.
Mientras la dicha santa
el gran amor vertía
en ondas tan profundas
el cáliz del amor.
Mi corazón sentía
el fuego que crécia,
y en ti mi voz levanta
mi fe sin agonía.
¡Paloma tus miradas,
vivían emocionadas!
Mas hoy todo me espanta.
Adiós paloma mía,
que olvidaste mis flores
por que en otras aromas
te sonrió mas la vida;
y en aquellos colores
de placidos amores
olvidaste ser mía.
Levantando tu vuelo.
hacia aquellos fulgores,
odiaste mis laureles
y angustiaste mis flores.