Hoy,
el reloj de arena
comenzó a correr
cuenta cada grano
que de él emana
como una gota
de mi sangre.
Cuando,
ya no quede grano,
no quedará aliento en mi cuerpo;
mi corazón se habrá detenido
y se llevará consigo todo,
cuanto he guardado en él.
Tus caricias,
el calor de tu cuerpo;
tus besos y los trazos que
marcaron los míos.
Tus palabras de amor
que un día el viento se llevó
Tu rostro diferente
ante cada gesto de amor.
Adiós,
a quien trajo
a mi corazón, energía;
a mi vida, alegría;
a mi cuerpo, placer;
Adiós,
al hombre que más amé.
el reloj de arena
comenzó a correr
cuenta cada grano
que de él emana
como una gota
de mi sangre.
Cuando,
ya no quede grano,
no quedará aliento en mi cuerpo;
mi corazón se habrá detenido
y se llevará consigo todo,
cuanto he guardado en él.
Tus caricias,
el calor de tu cuerpo;
tus besos y los trazos que
marcaron los míos.
Tus palabras de amor
que un día el viento se llevó
Tu rostro diferente
ante cada gesto de amor.
Adiós,
a quien trajo
a mi corazón, energía;
a mi vida, alegría;
a mi cuerpo, placer;
Adiós,
al hombre que más amé.