nelson majerczyk
Poeta adicto al portal
Nada queda de ti,
del nosotros
esplendorosos
en aquel pasado
entretejido.
Trama y urdido
de vida, tegumento
cosido de piel
y esperanzas.
Imágenes múltiples
del caminar crujiente.
Entre árboles en fuego
y estallidos de piñas
que trazaban bolas
de fuego en la noche.
Nuestra; única noche.
Queda este pañuelo
de seda azul con búlgaros
dibujados.
Por su antiguo perfume
te convoco.
Quisiera hundirme
en las partículas de vos
que lo contienen.
Convocar a todos los dioses
a todos los magos, vocear conjuros
para reproducirte.
Una.
Cientos de veces.
Y retomar los pinares
clavados de verde,
retomarlos sí
perdidos nosotros
Imposible deseo.
Convocarlos
Convocar a todos los dioses
a todos los magos.
Hoy aquí con seda
y perfume en la mano.
del nosotros
esplendorosos
en aquel pasado
entretejido.
Trama y urdido
de vida, tegumento
cosido de piel
y esperanzas.
Imágenes múltiples
del caminar crujiente.
Entre árboles en fuego
y estallidos de piñas
que trazaban bolas
de fuego en la noche.
Nuestra; única noche.
Queda este pañuelo
de seda azul con búlgaros
dibujados.
Por su antiguo perfume
te convoco.
Quisiera hundirme
en las partículas de vos
que lo contienen.
Convocar a todos los dioses
a todos los magos, vocear conjuros
para reproducirte.
Una.
Cientos de veces.
Y retomar los pinares
clavados de verde,
retomarlos sí
perdidos nosotros
Imposible deseo.
Convocarlos
Convocar a todos los dioses
a todos los magos.
Hoy aquí con seda
y perfume en la mano.
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