Rafael Chavez
Poeta adicto al portal
Anoche,
mientras conversabas.
Me dejaste ver entre tus labios,
el deseo y las ganas.
Anoche,
cuando tocaste mi piel
despertaste las ganas dormidas.
Ironías de la vida.
Mientras movías tu cuerpo
sin meditar las consecuencias.
Me dejaste el cuerpo inerte
en el desierto de la muerte.
Anoche,
me hiciste el amor de cuerpo.
Esa forma de tomarme
que deja marcado tu sello.
Si, tú sello de mujer,
que reclama y toma las querencias
en olas de flamas.
Anoche,
¡Si!, anoche.
Tan solo anoche supe que fui esclavo
y las ganas,
mi ama.
mientras conversabas.
Me dejaste ver entre tus labios,
el deseo y las ganas.
Anoche,
cuando tocaste mi piel
despertaste las ganas dormidas.
Ironías de la vida.
Mientras movías tu cuerpo
sin meditar las consecuencias.
Me dejaste el cuerpo inerte
en el desierto de la muerte.
Anoche,
me hiciste el amor de cuerpo.
Esa forma de tomarme
que deja marcado tu sello.
Si, tú sello de mujer,
que reclama y toma las querencias
en olas de flamas.
Anoche,
¡Si!, anoche.
Tan solo anoche supe que fui esclavo
y las ganas,
mi ama.