tempus
Poeta recién llegado
Adonde te fuiste, adonde me voy,
adonde quedaron las palabras que juraste cumplir
Donde se fueron aquellas fantasías que
me hiciste creer que se harían vida.
Quizás las guardaste en alguna estrella en lo alto
y ahora, sólo sirven para alumbrarnos a los dos
Que habré hecho mal
que te espante como a otros más
Quizás fueron mis palabras, que hablaron sin cesar
o mis manos inquietas que no te dejaron de tocar
Tal vez fueron mis ojos,
que notaste cómo brillaban, cuando tú venías acá.
Deberé perdonarme, porque no logre ocultar
mi impaciencia y ansiedad cada vez que estabas cerca.
Debería perdonarte, quizás… por no comprender
que mi corazón abrazo al tuyo
sin darse cuenta que él tuyo ocultó sus brazos
dejándome caer, a cualquier lado.
Entonces desde el suelo, mi corazón te observa
esperando a ver si cae una lágrima de tus ojos,
Algún sonido, una mano extendida,
que le permita advertir
que el amor que decías, aún sigue con vida.
adonde quedaron las palabras que juraste cumplir
Donde se fueron aquellas fantasías que
me hiciste creer que se harían vida.
Quizás las guardaste en alguna estrella en lo alto
y ahora, sólo sirven para alumbrarnos a los dos
Que habré hecho mal
que te espante como a otros más
Quizás fueron mis palabras, que hablaron sin cesar
o mis manos inquietas que no te dejaron de tocar
Tal vez fueron mis ojos,
que notaste cómo brillaban, cuando tú venías acá.
Deberé perdonarme, porque no logre ocultar
mi impaciencia y ansiedad cada vez que estabas cerca.
Debería perdonarte, quizás… por no comprender
que mi corazón abrazo al tuyo
sin darse cuenta que él tuyo ocultó sus brazos
dejándome caer, a cualquier lado.
Entonces desde el suelo, mi corazón te observa
esperando a ver si cae una lágrima de tus ojos,
Algún sonido, una mano extendida,
que le permita advertir
que el amor que decías, aún sigue con vida.