Jugando a ser egoísta,
se embarró de nada,
se fatigó las verdades,
se le hincharon los tropiezos.
Jugando a ser egoísta,
cambió sus dientes por riquezas,
le cerró el manantial a la cordura;
saboteó el baile, de momentos bellos;
¡Qué estúpido!;
instantes prestados del cielo.
Jugando, a quién domaba más,
el idioma prohibido "de la mentira",
pisoteó lagares enteros de "entregas";
tirado en el polvo de "los cuando";
ebrio de ciega histeria.
Mezcló las promesas;
confundió sus dueños vivos;
y a perfil de su reflejo,
se supo mediocre; un tanto "altruista";
no era un egoísta auténtico.
Una estocada de ingenuidad,
le quitó el reinado "del imbécil";
descubrió al costado de Neptuno,
que nunca fue, egoísta alguno;
solo aprendiz de nudos.
se embarró de nada,
se fatigó las verdades,
se le hincharon los tropiezos.
Jugando a ser egoísta,
cambió sus dientes por riquezas,
le cerró el manantial a la cordura;
saboteó el baile, de momentos bellos;
¡Qué estúpido!;
instantes prestados del cielo.
Jugando, a quién domaba más,
el idioma prohibido "de la mentira",
pisoteó lagares enteros de "entregas";
tirado en el polvo de "los cuando";
ebrio de ciega histeria.
Mezcló las promesas;
confundió sus dueños vivos;
y a perfil de su reflejo,
se supo mediocre; un tanto "altruista";
no era un egoísta auténtico.
Una estocada de ingenuidad,
le quitó el reinado "del imbécil";
descubrió al costado de Neptuno,
que nunca fue, egoísta alguno;
solo aprendiz de nudos.