jaziz
Poeta asiduo al portal
Soy tan horrible para esto
para estar entre la gente,
dicen que he llegado a un punto
en que ya nada me emociona.
Soy horrible para esto
para esto del habla,
y es que perdí, por olvidar esas
cosas tan esenciales.
Esas piedras con las que siempre
solemos tropezar
y sigo hablando de ti.
Estoy para dar lastima.
Tengo un nuevo presente
cuento con una nueva flor.
Sin embargo, el día de ayer
una muchacha estudiante de medicina,
me pregunto si te conocía.
¡Rayos! Que si te conozco
este es no es un canto al dolor
es un canto a la nostalgia
de un recuerdo que mi alma
sepulto tan profundamente en mí.
Es increíble, y a la vez innumerable
las cosas que pueden llegar a recordarme a ti.
Si entro en la ciudad, en el templo
frente al micrófono, frente al papel.
si son las calles, si son los puentes
si es verde, o los moños al cabello.
si es la mañana, el azúcar
la lechuga, mi cuarto, el teléfono.
En ocasiones te espero y llegas
con tus cabellos más allá de los hombros.
En ocasiones aun somos en tu cocina,
en las calles de tierra.
Pero siempre algo me despierta de mi sueño.
Es increíble las horas del día en las que he
pensado en ti.
A las 11 p.m. justo antes de salir de trabajar.
A las 7 a.m. justo antes de entrar a clase.
Si tan solo, si tan solo
pero es ahí cuando recuerdo que el si tan solo
jamás existió.
En ocasiones me preguntan que pienso
acerca de algunas personas,
pero lo que realmente me interesa
es que tu piensas tu de mi.
Me lo as dicho,
Sin embargo, los que indagamos en esto
tan salvaje que es la poesía
solemos oler
cuando la sinceridad puede
ser aun mas sincera.
Tal vez no este preparado.
Tal vez nunca lo este.
¡Pero vaya! Esto ya es demasiado
creo que es tiempo de colgar las teclas,
ya que el mañana, traerá tu propio afán de recuerdos.
para estar entre la gente,
dicen que he llegado a un punto
en que ya nada me emociona.
Soy horrible para esto
para esto del habla,
y es que perdí, por olvidar esas
cosas tan esenciales.
Esas piedras con las que siempre
solemos tropezar
y sigo hablando de ti.
Estoy para dar lastima.
Tengo un nuevo presente
cuento con una nueva flor.
Sin embargo, el día de ayer
una muchacha estudiante de medicina,
me pregunto si te conocía.
¡Rayos! Que si te conozco
este es no es un canto al dolor
es un canto a la nostalgia
de un recuerdo que mi alma
sepulto tan profundamente en mí.
Es increíble, y a la vez innumerable
las cosas que pueden llegar a recordarme a ti.
Si entro en la ciudad, en el templo
frente al micrófono, frente al papel.
si son las calles, si son los puentes
si es verde, o los moños al cabello.
si es la mañana, el azúcar
la lechuga, mi cuarto, el teléfono.
En ocasiones te espero y llegas
con tus cabellos más allá de los hombros.
En ocasiones aun somos en tu cocina,
en las calles de tierra.
Pero siempre algo me despierta de mi sueño.
Es increíble las horas del día en las que he
pensado en ti.
A las 11 p.m. justo antes de salir de trabajar.
A las 7 a.m. justo antes de entrar a clase.
Si tan solo, si tan solo
pero es ahí cuando recuerdo que el si tan solo
jamás existió.
En ocasiones me preguntan que pienso
acerca de algunas personas,
pero lo que realmente me interesa
es que tu piensas tu de mi.
Me lo as dicho,
Sin embargo, los que indagamos en esto
tan salvaje que es la poesía
solemos oler
cuando la sinceridad puede
ser aun mas sincera.
Tal vez no este preparado.
Tal vez nunca lo este.
¡Pero vaya! Esto ya es demasiado
creo que es tiempo de colgar las teclas,
ya que el mañana, traerá tu propio afán de recuerdos.