Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
Me ha sucedido algo surrealista,
que clarifica el agua hasta tragársela,
hacer de este planeta una garganta,
como una voz perdida en el desierto,
cuando la sed de besos ya no importa,
cuando el tenue matiz de los ocasos,
despunta las colinas con el santo grial,
y la noche se acerca, y se inunda de luz artificial,
ya después del banquete metafísico.
Me ha sucedido algo surrealista,
nunca he dado en el clavo, tampoco sé expresar
la matanza entre aves, sanguinaria,
mientras pierde su fe la pluma,
su cuerpo y semejanza,
cuando en el parabrisas se estampan los insectos.
¿Alguien puede decirme qué cúpula nos vuelca al horizonte?
Me ha sucedido algo surrealista,
por un lado pensé que te quería, y por el otro lado te dejé,
cuando sentí las moscas rondando tu excremento,
justo en aquel momento, supe que abandonarte,
y donarte a la ciencia son lo mismo.
También cuando volvió la cabra al monte,
mareé la perdiz, y jamás cambiaría mi perfil psicológico
por un sorbo de sal, tu condimento ocioso
cuando las mariposas se extinguían en tu vientre.
Me ha sucedido algo surrealista,
algo que el tiempo juzga y nunca falla.