Camy
Camelia Miranda
De todas las formas cuando camino,
se trenzan hilos de almíbar en fuego,
en las grietas que se hacen ventanas,
al trecho infinito que mira el horizonte.
Y no hay distancia posible que depare,
los albores de esta alma encendida,
ni ocasos que eclipsen tantos vuelos.
Y sí,
en esta algarabía merodeando al cielo.
De todas las voces cuando escucho,
se tatúan los verbos en las murallas,
en los corolarios que descubre el alba,
al portal indiviso que vierten los labios.
Y no hay recital amanecido que supere,
los colores de este cuadro en la piel,
ni tormentas que ahoguen los acentos.
Y sí,
en esta romanza a los cuatro vientos.
De todas las pupilas cuando observo,
se vierten cántaros de mil andares,
en las parábolas que alcanza el mar,
al sendero luminoso que arrima mieles.
Y no hay repaso aéreo que alcance,
las veredas de esta velada en la tierra,
ni desiertos que sepulten tantas huellas.
Y sí,
en esta mirada que todo abraza.
(Publicado en Mundo Poesía el 07 de Octubre del 2008)