Cuanto quiero y puedo, me siento desgastado,
de amar con las fuerzas propias,
de las tormentas locas,
buscar respuesta,
si en el fondo del vaso lo que queda,
mirar en lo claro de la luna,
la suavidad de las palabras,
con gracia y ternura,
el beso no te abriga, y el abrazo es,
en espacio y tiempo un consuelo,
y en el cielo,
el tiempo se detiene, para dar paso,
a aguas de remanso,
escuchar la voz profunda,
entre miles que abundan,
y nada me da el destino,
en el cual no atino
a descifran que el amor duele,
sino sale del verdadero,
y en la madrugada el fracaso,
ver de lejos,
el amor verdadero,
encontrado en un madero...
y entonces volver a creer,
que en su amor ágape,
venceré...
de amar con las fuerzas propias,
de las tormentas locas,
buscar respuesta,
si en el fondo del vaso lo que queda,
mirar en lo claro de la luna,
la suavidad de las palabras,
con gracia y ternura,
el beso no te abriga, y el abrazo es,
en espacio y tiempo un consuelo,
y en el cielo,
el tiempo se detiene, para dar paso,
a aguas de remanso,
escuchar la voz profunda,
entre miles que abundan,
y nada me da el destino,
en el cual no atino
a descifran que el amor duele,
sino sale del verdadero,
y en la madrugada el fracaso,
ver de lejos,
el amor verdadero,
encontrado en un madero...
y entonces volver a creer,
que en su amor ágape,
venceré...
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