Alas de marioneta
Poeta asiduo al portal
Quizás hoy, fuí aquella alma pausada
de zapatos viejos y bastón de madera,
aquel cuerpo antiguo con manos de ama de casa,
dejandome pasear las calles agarrada a tu camiseta.
Quizás no supe llorar cuando sentada un un banco sin plaza
unos niños jugaban a espantarme palomas y me llamaban vieja.
Quizás no supe llamar a las puertas del tiempo cuando el tiempo cambia
y vestirme de la foto arrugada de cuando sonreía al acabar la escuela.
Pero un día borraré de arrugas la piel y de canas el alma,
de tristeza el carmín y del billete la ida para que sea mi vuelta.
Y volveré, con una maleta llena de sueños y una juventud que nunca acaba
para vivir en tí y contigo en nuestra pequeña casa junto a las estrellas.
de zapatos viejos y bastón de madera,
aquel cuerpo antiguo con manos de ama de casa,
dejandome pasear las calles agarrada a tu camiseta.
Quizás no supe llorar cuando sentada un un banco sin plaza
unos niños jugaban a espantarme palomas y me llamaban vieja.
Quizás no supe llamar a las puertas del tiempo cuando el tiempo cambia
y vestirme de la foto arrugada de cuando sonreía al acabar la escuela.
Pero un día borraré de arrugas la piel y de canas el alma,
de tristeza el carmín y del billete la ida para que sea mi vuelta.
Y volveré, con una maleta llena de sueños y una juventud que nunca acaba
para vivir en tí y contigo en nuestra pequeña casa junto a las estrellas.