che ibarra
Poeta recién llegado
Tengo para tu recuerdo el cielo de mi ciudad,
girasoles ya sin color para confirmar tu ausencia.
Guardo para mi deseo un atisbo de tu ansiedad,
y para mi dolor una imagen sepia de tu presencia.
Extraño en mi desconcierto tus pertinaces certezas,
y atesoro en mi desazón la tibieza de tu regazo.
Rememoro en mis amarguras el almíbar de tus cerezas,
y en algunas ansiedades, la calidez de tu abrazo.
Amanece y atardece en vida fugaz sin sentido,
y para calmar esta sed de no tenerte conmigo
voy a vivir por vivir, a perderme en lo perdido,
a humedecerme las ganas, a beber agua de olvido.
Che
girasoles ya sin color para confirmar tu ausencia.
Guardo para mi deseo un atisbo de tu ansiedad,
y para mi dolor una imagen sepia de tu presencia.
Extraño en mi desconcierto tus pertinaces certezas,
y atesoro en mi desazón la tibieza de tu regazo.
Rememoro en mis amarguras el almíbar de tus cerezas,
y en algunas ansiedades, la calidez de tu abrazo.
Amanece y atardece en vida fugaz sin sentido,
y para calmar esta sed de no tenerte conmigo
voy a vivir por vivir, a perderme en lo perdido,
a humedecerme las ganas, a beber agua de olvido.
Che