Nommo
Poeta veterano en el portal
Que no me hables...
Que no me chilles.
Que no te veo.
Da igual.
Seres inexistentes, como gotas de agua del Mar, nacidas humanas y encarnadas.
Los versos constantes y cadenciosos.
A veces, criaturas malhumoradas.
Y la vida es preciosa, como una caja llena de caracoles y gusanos de seda.
Con rubíes y esmeraldas. Pero el diamante eres tú.
Tu mente puede brillar, si te esmeras.
Dar cera; pulir cera. Limpiando automóviles, como Daniel San en la película Karate Kid.
¿ Te entreno ? Ni enojo, ni risa. Buenos frenos, para tu función teatral.
En esta Divina Comedia, soy el Amor-Bondad, a veces.
Y voy de riguroso incógnito.
Mientras tú creces y evolucionas. Tal vez tardes miles de años.
Y nuestra cita no sea menester. No sea precisa. ¿ Quién sabe ? Somos vehículos motorizados.
Pensé que eras Mercedes-Benz.
Me doy cuenta de que en realidad, eres Citröen Visa.
O Peugeot 205. Contigo, al fin del mundo...
Que no me chilles.
Que no te veo.
Da igual.
Seres inexistentes, como gotas de agua del Mar, nacidas humanas y encarnadas.
Los versos constantes y cadenciosos.
A veces, criaturas malhumoradas.
Y la vida es preciosa, como una caja llena de caracoles y gusanos de seda.
Con rubíes y esmeraldas. Pero el diamante eres tú.
Tu mente puede brillar, si te esmeras.
Dar cera; pulir cera. Limpiando automóviles, como Daniel San en la película Karate Kid.
¿ Te entreno ? Ni enojo, ni risa. Buenos frenos, para tu función teatral.
En esta Divina Comedia, soy el Amor-Bondad, a veces.
Y voy de riguroso incógnito.
Mientras tú creces y evolucionas. Tal vez tardes miles de años.
Y nuestra cita no sea menester. No sea precisa. ¿ Quién sabe ? Somos vehículos motorizados.
Pensé que eras Mercedes-Benz.
Me doy cuenta de que en realidad, eres Citröen Visa.
O Peugeot 205. Contigo, al fin del mundo...
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