luvitin
Poeta adicto al portal
Nada deja de cambiar el amor,
es la lluvia y no distingue,
áridas llanuras sedientas,
tejas rojas como llamas,
esa flor, aquella arboleda mojas,
penetras y recorres invasiva lluvia,
bienvenido amor.
El aire me dice que estas enamorada,
invisibles voces que la montaña escucha,
los ecos vuelven,
crecerán pimpollos en copos de nieve.
El aire acaricia como tu mirada,
será primavera y a todos lados llega,
como el amor provocando espera,
el aire es milagro, lo dice tu mirada.
Atrás el otoño, el invierno marchito,
nada deja de cambiar el amor,
de todo es dueño,
festejarás la piel,
dos lágrimas de aguamiel
caerán emocionadas,
recorrerán las tejas rojas como llamas,
como el amor es sueño
despertando madrugadas.
Tito Visentín