GarniK
Poeta fiel al portal
Cuando pienso en mi vida sin ti
eso en el antes solo en el antes de ti
pues el ahora ya es nuestro
con sus colores es nuestro
pero vuelvo al antes... solo a ese antes
esos instantes en el antes de ti
pienso en mi vida que va como agua
agua de río que termina en cascada
antes con cauce de tramos mansos
antes con cauce de bravos tramos
donde el momento quieto de aguas claras
cristalinas de acuosos y bellos fondos
pasaban a fiera corriente de aguas turbias
sonidos absolutos desgarrando el silencio
surgidos en la urgencia por el desvarío
cobro de vida por la suicida inconsciencia
cobro de vida por esa tu ausencia
así pienso en las aguas mías corriente de vida
a veces luz con fulgurantes destellos
otras más de oscuridad alta fondeada
aguas que arrastran tibias o frías
pasando el día en el cauce que baja por la montaña
otro lo pasan en el recodo con mansa y verde serranía
aguas viajeras que pasan ríos riachuelos y arroyos
aguas agitadas que descansan en lagunas y lagos
esos de aparente quietud vueltos espejos del cielo
que se rompen en trozos con el llanto de junio
llegando postrera tormenta que desata las aguas bravas
bravura en toril que va descompuesta
libertad contundente que a su esencia enerva
aguas buscando tus formas tus ojos tus manos
ignorando cuál era tu plena estampa
pero el tiempo aún no era para lo nuestro
no nos había llegado no nos había aún encontrado.
Las aguas corrían vertiginosamente corrían
como pasiones que en cascada golpean a la conciencia
que le aturden le sacuden casi le podrían matar
es la inercia que acompaña al agua turbia y fiera
la que fluye desde el río que aniquila la calma
la del infante la de la noche profunda
que vive la gala de su esplendor así de noche
que agoniza con el ébano de la madrugada
que muere a la luz de la turquesa mañana
que renace en los rojos del ocaso en llamas
esa mi vida antes de ti
incesante era el correr de mis aguas
corrían buscando entre los yermos cauces
desbordando y anegando tierras profanas
después en pantano las dejaban revueltas
como llegan se van las aguas recias
aguas viajeras de aquí para allá yendo y viniendo
pero el manso momento también les llegaba
aguas que ahí se contemplaban fuera de ellas
sabían de tu presencia y tu sed les acercaba.
En una fría y vieja tarde se advirtieron tus pasos
y entonces las aguas a lo lejos así te encontraron:
caminando te posas cercana a la orilla del lago
en ese remanso que forman las negras penas
bajo el sol de febrero que conforta y serena
tu rostro se asoma al interior de las aguas
tu rostro asombrado se descubre en mi espejo
te contemplas te miras me miras
mis aguas te piensan con tierna alegría
queriendo en acuarela estampar tus suaves líneas
de repente los pensamientos les rompes
tus blancas manos las rozan y mueven
remolineas las aguas con ágiles dedos
tomas mis aguas te enjugas y bañas tu cara
entonces ahí encuentran tus formas tus ojos tus manos
mis aguas ya encuentran la calma
la acuarela se plasma y se enmarca
la cuelgo en mi pecho para saberte presente
las aguas que antes iban y después volvían
que en algunos días eran de fiera corriente
y en otros quedaban en paz silente
hoy reposan en jarrón de un rojo barro
o en un bule de agua fresca
hoy saben calmar solo una sed... tu sed
y tú les has dado fin a sus ansias
aquellas de no seguir en las bravas corrientes de ríos
aquellas de no quedarse en un lago como espejo vacío
aquellas pues de plasmarse en eterna y colorida acuarela.
eso en el antes solo en el antes de ti
pues el ahora ya es nuestro
con sus colores es nuestro
pero vuelvo al antes... solo a ese antes
esos instantes en el antes de ti
pienso en mi vida que va como agua
agua de río que termina en cascada
antes con cauce de tramos mansos
antes con cauce de bravos tramos
donde el momento quieto de aguas claras
cristalinas de acuosos y bellos fondos
pasaban a fiera corriente de aguas turbias
sonidos absolutos desgarrando el silencio
surgidos en la urgencia por el desvarío
cobro de vida por la suicida inconsciencia
cobro de vida por esa tu ausencia
así pienso en las aguas mías corriente de vida
a veces luz con fulgurantes destellos
otras más de oscuridad alta fondeada
aguas que arrastran tibias o frías
pasando el día en el cauce que baja por la montaña
otro lo pasan en el recodo con mansa y verde serranía
aguas viajeras que pasan ríos riachuelos y arroyos
aguas agitadas que descansan en lagunas y lagos
esos de aparente quietud vueltos espejos del cielo
que se rompen en trozos con el llanto de junio
llegando postrera tormenta que desata las aguas bravas
bravura en toril que va descompuesta
libertad contundente que a su esencia enerva
aguas buscando tus formas tus ojos tus manos
ignorando cuál era tu plena estampa
pero el tiempo aún no era para lo nuestro
no nos había llegado no nos había aún encontrado.
Las aguas corrían vertiginosamente corrían
como pasiones que en cascada golpean a la conciencia
que le aturden le sacuden casi le podrían matar
es la inercia que acompaña al agua turbia y fiera
la que fluye desde el río que aniquila la calma
la del infante la de la noche profunda
que vive la gala de su esplendor así de noche
que agoniza con el ébano de la madrugada
que muere a la luz de la turquesa mañana
que renace en los rojos del ocaso en llamas
esa mi vida antes de ti
incesante era el correr de mis aguas
corrían buscando entre los yermos cauces
desbordando y anegando tierras profanas
después en pantano las dejaban revueltas
como llegan se van las aguas recias
aguas viajeras de aquí para allá yendo y viniendo
pero el manso momento también les llegaba
aguas que ahí se contemplaban fuera de ellas
sabían de tu presencia y tu sed les acercaba.
En una fría y vieja tarde se advirtieron tus pasos
y entonces las aguas a lo lejos así te encontraron:
caminando te posas cercana a la orilla del lago
en ese remanso que forman las negras penas
bajo el sol de febrero que conforta y serena
tu rostro se asoma al interior de las aguas
tu rostro asombrado se descubre en mi espejo
te contemplas te miras me miras
mis aguas te piensan con tierna alegría
queriendo en acuarela estampar tus suaves líneas
de repente los pensamientos les rompes
tus blancas manos las rozan y mueven
remolineas las aguas con ágiles dedos
tomas mis aguas te enjugas y bañas tu cara
entonces ahí encuentran tus formas tus ojos tus manos
mis aguas ya encuentran la calma
la acuarela se plasma y se enmarca
la cuelgo en mi pecho para saberte presente
las aguas que antes iban y después volvían
que en algunos días eran de fiera corriente
y en otros quedaban en paz silente
hoy reposan en jarrón de un rojo barro
o en un bule de agua fresca
hoy saben calmar solo una sed... tu sed
y tú les has dado fin a sus ansias
aquellas de no seguir en las bravas corrientes de ríos
aquellas de no quedarse en un lago como espejo vacío
aquellas pues de plasmarse en eterna y colorida acuarela.
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