Águilas, lenguas de fuego
Llevándose al cuerpo
En ese madero negro
Que es madero reluciente
En ese negro madero
Mira un ojo intermitente
De una noche lastimera
Espero la primavera
Tantos son los que rezan
Sollozando me dejan
Aun llorando manejan
Reliquias varias dejan
Miradas, Rosas, Poemas
Quienes quienes valoras
De las manos se te van
Tu corazón arrebata
Como el amor escapa
Sin razón como espíritus
Que te dejan sin sazón
Acaso, ¿Mueren los muertos?