Asklepios
Incinerando envidias
Ahí está esa vibración apenas profunda,
donde la imaginación se cansa con más facilidad,
donde su fragilidad, infectada por demasiados delirios,
repite hasta la extenuación más primitiva ese
único e íntimo recorrido donde el pasado demuestra ser
indomable, molesto y estridente; el presente, breve y por siempre
indeciso; y el futuro, ese holograma de grietas posibles
del deseado mapa del no-ser.
donde la imaginación se cansa con más facilidad,
donde su fragilidad, infectada por demasiados delirios,
repite hasta la extenuación más primitiva ese
único e íntimo recorrido donde el pasado demuestra ser
indomable, molesto y estridente; el presente, breve y por siempre
indeciso; y el futuro, ese holograma de grietas posibles
del deseado mapa del no-ser.