wilber1967
Poeta asiduo al portal
Y ahí estaba yo sentado frente a ella,
hablando cualquier cosa; no recuerdo,
tratando de enlazar con mis ideas
mi pobre pensamiento dislocado.
Con voz nerviosa y llena de temores,
ademanes torpes y mirada penetrante
queriendo confesarle mis amores,
soñando con besarla un solo instante.
Ahí estaba yo, perdido en fantasías
soñando con sus besos sus abrazos
y queriendo disfrazar lo que sentía
volteaba mi mirada a cada rato.
Ahí estaba ella escuchando mis palabras,
tratando de entender lo que decía,
sentada con sus manos enlazadas
y a ratos por instantes sonreía.
Ahí estaba ella ninfa hermosa de los bosques,
tan fresca cual naciente de los ríos
teñidos sus cabellos cual los soles
y sus labios con el más precioso brillo.
Ahí estaba yo acercándome a su boca,
sin saberlo; sin pensarlo; sin permiso
y abrió sus labios cual pétalos de rosa
y nos fundimos entre abrazos y suspiros.
hablando cualquier cosa; no recuerdo,
tratando de enlazar con mis ideas
mi pobre pensamiento dislocado.
Con voz nerviosa y llena de temores,
ademanes torpes y mirada penetrante
queriendo confesarle mis amores,
soñando con besarla un solo instante.
Ahí estaba yo, perdido en fantasías
soñando con sus besos sus abrazos
y queriendo disfrazar lo que sentía
volteaba mi mirada a cada rato.
Ahí estaba ella escuchando mis palabras,
tratando de entender lo que decía,
sentada con sus manos enlazadas
y a ratos por instantes sonreía.
Ahí estaba ella ninfa hermosa de los bosques,
tan fresca cual naciente de los ríos
teñidos sus cabellos cual los soles
y sus labios con el más precioso brillo.
Ahí estaba yo acercándome a su boca,
sin saberlo; sin pensarlo; sin permiso
y abrió sus labios cual pétalos de rosa
y nos fundimos entre abrazos y suspiros.
Última edición: