Andres Maizel
Poeta fiel al portal
Con aliento a tequila,
luces rojas amanecidas,
el dinero mira,
son secretos,
son personales,
buscar desvelo,
es de medio pelo,
huir con desconsuelo.
Palabras dichas con promesa,
y recuerdos con tristeza,
un fervor ausente que pretendía.
Quedarse plasmado,
el ayer trazado,
el sueño vagabundo .
El desconsuelo es salida,
tu corazón sin cabida,
desvelos con reproches.
Ahí posaba una estrella,
ahí la pude tocar,
un mágico brillo miraba,
suspiros de pasiones e ilusiones,
su mirada contemplaba.
Ahí posaba una estrella,
ahí la pude tocar,
un mágico brillo miraba,
Un sarcasmo presentía,
otras pasiones en su corazón había,
limitadas con aliento a vino.
Son delirios en un coche,
socia de compañías de la noche,
regar amor que no comprendía.
Sin jamás poder contemplar,
sin recordar lo más profundo,
caminaba sin mirar.
Ahí posaba una estrella,
ahí la pude tocar,
un mágico brillo miraba,
suspiros de pasiones e ilusiones,
sus ojos contemplaba.
luces rojas amanecidas,
el dinero mira,
son secretos,
son personales,
buscar desvelo,
es de medio pelo,
huir con desconsuelo.
Palabras dichas con promesa,
y recuerdos con tristeza,
un fervor ausente que pretendía.
Quedarse plasmado,
el ayer trazado,
el sueño vagabundo .
El desconsuelo es salida,
tu corazón sin cabida,
desvelos con reproches.
Ahí posaba una estrella,
ahí la pude tocar,
un mágico brillo miraba,
suspiros de pasiones e ilusiones,
su mirada contemplaba.
Ahí posaba una estrella,
ahí la pude tocar,
un mágico brillo miraba,
Un sarcasmo presentía,
otras pasiones en su corazón había,
limitadas con aliento a vino.
Son delirios en un coche,
socia de compañías de la noche,
regar amor que no comprendía.
Sin jamás poder contemplar,
sin recordar lo más profundo,
caminaba sin mirar.
Ahí posaba una estrella,
ahí la pude tocar,
un mágico brillo miraba,
suspiros de pasiones e ilusiones,
sus ojos contemplaba.
Última edición: