Oona
Poeta recién llegado
No sé que tanto pude partirme,
no se que tan turbio pueda ser
el horizonte de un gusano,
pero lo observo ahora todo
desde la boca de un pescado.
Fue el sueño de una noche
de peces de colores
nacidos todos de mi boca,
nacidos todos de un intento,
nadan en el agua cristalina
donde ví mi reflejo enamorada de mí,
donde me ahogo lentamente,
ahogándome a ratos
despertando solo en el instante
que me permite seguir viviendo.