Mordisco hiriente
Dentellada de miedo
Serenidad perdida
en arenas movedizas
Acuartelado sin salida
El verdugo traga saliva
Mieres en la nieve cubierta
El invierno tiene su tiempo
sin que tengas vela en el entierra
Fortaleza en las ruedas
el carro señala su entereza
Almidonada siesta la mejor fiesta
Nubes se acumulan sin ninguna lluvia
El invierno sigue su curso por el traverso ensordece su silencio
El tiempo esclavo de su estación
somete su soneto
Baila la enagua entremezclando las pantorrillas a las que cuesta subir la cuesta que lleva acuestas mil hojas sin darse cuenta
Suspira al aire su desdicha
este le devuelva la sonrisa
para que observe el cinturon que le aprieta y no le deja ver la cornisa
Apretón que deja caer en el deposito de inmundicias aliviando la premura que agita
Los girasoles con la lluvia se acurrucan haciendo eco del sonar del silencio
Imantados los latidos del pecho
se suceden los contratiempos
Abandona las pretensiones con el canto del gallo
El respirar revolotea evolucionando la revolución de los brazos alzados
El reconocer la fortuna hace transpirar de dicha en la ducha
Salta como la brizna de la hierba que asoma
Su primavera la espera con la bolsa floja donde la esperansa la adorna
Libre de fantasmas, la calma se aloja
en el vientre que acoje las horas
Comer comensales para que el flujo fluya al son de las alas en la danza de las mariposas
Refunfuñar frunciendo el ceño
El cortisol en los huesos estupidez maldita
Las cuentas pesan por los cuentos de la cabeza
El sin sentido se acuesta en la cuneta esperando agazapado a asustar al que se acerca
El ahogo no deja expresar las palabras que se amontonan en la espalda incrustando los moluscos que las acompañan
Muertos adheridos
empecinados vecinos
que desean ser amortajados
y reconocidos como divinos
Bienaventurados los que se afanan
en la salud
donde circula la luz
07/04/2022
©Dikia
Dentellada de miedo
Serenidad perdida
en arenas movedizas
Acuartelado sin salida
El verdugo traga saliva
Mieres en la nieve cubierta
El invierno tiene su tiempo
sin que tengas vela en el entierra
Fortaleza en las ruedas
el carro señala su entereza
Almidonada siesta la mejor fiesta
Nubes se acumulan sin ninguna lluvia
El invierno sigue su curso por el traverso ensordece su silencio
El tiempo esclavo de su estación
somete su soneto
Baila la enagua entremezclando las pantorrillas a las que cuesta subir la cuesta que lleva acuestas mil hojas sin darse cuenta
Suspira al aire su desdicha
este le devuelva la sonrisa
para que observe el cinturon que le aprieta y no le deja ver la cornisa
Apretón que deja caer en el deposito de inmundicias aliviando la premura que agita
Los girasoles con la lluvia se acurrucan haciendo eco del sonar del silencio
Imantados los latidos del pecho
se suceden los contratiempos
Abandona las pretensiones con el canto del gallo
El respirar revolotea evolucionando la revolución de los brazos alzados
El reconocer la fortuna hace transpirar de dicha en la ducha
Salta como la brizna de la hierba que asoma
Su primavera la espera con la bolsa floja donde la esperansa la adorna
Libre de fantasmas, la calma se aloja
en el vientre que acoje las horas
Comer comensales para que el flujo fluya al son de las alas en la danza de las mariposas
Refunfuñar frunciendo el ceño
El cortisol en los huesos estupidez maldita
Las cuentas pesan por los cuentos de la cabeza
El sin sentido se acuesta en la cuneta esperando agazapado a asustar al que se acerca
El ahogo no deja expresar las palabras que se amontonan en la espalda incrustando los moluscos que las acompañan
Muertos adheridos
empecinados vecinos
que desean ser amortajados
y reconocidos como divinos
Bienaventurados los que se afanan
en la salud
donde circula la luz
07/04/2022
©Dikia
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