Si no nos percatamos a tiempo
que bajo las sábanas está
la ingrata locura,
los próximos minutos de amor,
de hambre morirán.
No dejemos que nos haga ver lo que no somos,
que nos dicte la ofensa,
que falsas certezas nos cree.
Vendrán días, como bien tu sabes,
donde caminaremos por lágrimas,
extrañaremos aquellas miradas tiernas
y nuestro único consuelo, junto a la amargura
será enterrarlas.
Desempolvemos ojos, frente a frente
desenredemos este río sin agua,
busquemos un remanso, cualquiera,
ahoguemos esta locura.