rodrigotoro
Poeta adicto al portal
No hay esperanza, todo es condena
no existe triunfo a las sinuosas tinieblas
ni escape a las llamas de manos sempiternas
todo se pudre y vuelve inerte arena.
Ni caballería que vuele rauda al rescate
ni enroque antojadizo o campo de fuerza
la cruz del destino no hay quien la venza
su dictado omnipotente no tiene debate.
Todo frívolo sentimiento carece de razón
y es un pobre juguete en manos de rufianes
algunos dicen destino, otros simples casualidades
una fausta payasada carente de dirección.
Una apología a la nada de palabras putrefactas
ingenuas y perfectas en su inútil inocuidad
¿Dónde está el dios de bondad y castidad?...
quizás no tiene tiempo entre tantas alabanzas.
Todo es condena, nunca hubo esperanza
pero no hay peor ciego que el que no quiere ver
tal vez en otra vida pueda llegarte a querer
ahora cae la lluvia, estoy solo y la noche avanza.
no existe triunfo a las sinuosas tinieblas
ni escape a las llamas de manos sempiternas
todo se pudre y vuelve inerte arena.
Ni caballería que vuele rauda al rescate
ni enroque antojadizo o campo de fuerza
la cruz del destino no hay quien la venza
su dictado omnipotente no tiene debate.
Todo frívolo sentimiento carece de razón
y es un pobre juguete en manos de rufianes
algunos dicen destino, otros simples casualidades
una fausta payasada carente de dirección.
Una apología a la nada de palabras putrefactas
ingenuas y perfectas en su inútil inocuidad
¿Dónde está el dios de bondad y castidad?...
quizás no tiene tiempo entre tantas alabanzas.
Todo es condena, nunca hubo esperanza
pero no hay peor ciego que el que no quiere ver
tal vez en otra vida pueda llegarte a querer
ahora cae la lluvia, estoy solo y la noche avanza.