viento-azul
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ya han pasado las selvas
de conocernos las ansias.
De sabernos la carne,
fuego a fuego, sin pausa.
Y ha quedado el rescoldo
que caldea nuestras horas,
en un silencio repleto
de miradas que se rozan.
Ya se ha roto el misterio
que guardaba la esperanza,
y se ha convertido en mar
de vientre fructuoso.
Tu pelo cano me cuenta
con voz blanca su paz,
como una canción que abraza
el saberte tanto, tanto
que te diría de memoria.
Y como siempre nada más.
Una nube se equivoca
y nos delata al sol.
Somos iguanas felices.
de conocernos las ansias.
De sabernos la carne,
fuego a fuego, sin pausa.
Y ha quedado el rescoldo
que caldea nuestras horas,
en un silencio repleto
de miradas que se rozan.
Ya se ha roto el misterio
que guardaba la esperanza,
y se ha convertido en mar
de vientre fructuoso.
Tu pelo cano me cuenta
con voz blanca su paz,
como una canción que abraza
el saberte tanto, tanto
que te diría de memoria.
Y como siempre nada más.
Una nube se equivoca
y nos delata al sol.
Somos iguanas felices.
::
::