Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
Uniendo tus manos en un rezo
a tu Dios, sea el que sea,
te entregas en palpitante hechizo
que solo a tí, te da fuerza.
Caminas entre los lagos del olvido
queriendo salirte de las lindes,
pero sabes que solo te perderías
y así a dos bandas, vas y bienes.
¡Cuanta sed, cuanto miedo!
se adivina entre tus cejas,
arrugas que regala el camino,
por tí elegido sin saberlo.
Ahora que en la Y griega
tú te encuentras,
piensa bien a donde vas...
¡Ahora, no te puedes equivocar!
Rosario de Cuenca Esteban