Armonia
Poeta veterana
Ahora que he dejado de extrañarte
apareces en mi sueños de repente;
con la magia de aquel beso primero,
con sonrisas de caricias en el alba;
y no cabe preguntar en la distancia
si mi nombre palpita en tu latido
o en la nostalgia de un apagado suspiro
que dormido esperaba renacer.
Ahora que he dejado de extrañarte
la mirada se cubrió de tus palabras
las que nunca dijiste,
las que inventé en mis labios;
y no cabe sentenciar en la distancia
que mis brazos se cansaron de abrazarte,
que de tanto adiós rompieron
su pasión en la cordura.
Ahora que he dejado de extrañarte
espero tras la nube que asesina
la esperanza de sentirte nuevamente
en la sangre que corre por mis venas;
y en la piel que desgarraba mi condena
florecen añejadas primaveras
aquellas que olvidaste que existían,
aquellas que trataste de quimeras.
apareces en mi sueños de repente;
con la magia de aquel beso primero,
con sonrisas de caricias en el alba;
y no cabe preguntar en la distancia
si mi nombre palpita en tu latido
o en la nostalgia de un apagado suspiro
que dormido esperaba renacer.
Ahora que he dejado de extrañarte
la mirada se cubrió de tus palabras
las que nunca dijiste,
las que inventé en mis labios;
y no cabe sentenciar en la distancia
que mis brazos se cansaron de abrazarte,
que de tanto adiós rompieron
su pasión en la cordura.
Ahora que he dejado de extrañarte
espero tras la nube que asesina
la esperanza de sentirte nuevamente
en la sangre que corre por mis venas;
y en la piel que desgarraba mi condena
florecen añejadas primaveras
aquellas que olvidaste que existían,
aquellas que trataste de quimeras.